martes, 6 de junio de 2017

Seguridad Pública y Privada, juntos para dar confianza a las Empresas, Comercios y ciudadanos.



En nuestra sociedad moderna y de progreso, cada vez más la seguridad es una necesidad de primer orden y en su estructura el Estado como servidor y garante de la seguridad, no puede atender de forma individualizada las necesidades de las empresas, por ello desde el 92 ha dispuesto una serie de leyes y normas para que la seguridad privada la complemente en su responsabilidad de proteger los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana.
 La seguridad privada contribuye a la minoración de posibles riesgos asociados a la actividad industrial o mercantil, aporta una seguridad adicional más allá de la que provee la seguridad pública. En esta óptica, la existencia de la seguridad privada se configura como una medida de anticipación y prevención frente a posibles riesgos, peligros o delitos. La consideración de la seguridad privada como una actividad con entidad propia, pero a la vez como parte integrante de la seguridad pública, es hoy un hecho innegable.
Las acciones que se realizan desde la seguridad privada no pueden agredir o vulnerar los derechos o invadir esferas jurídicas y patrimoniales de otras personas. Ésta es una de las razones que justifican la intensa intervención en la organización y desarrollo de las actividades de las entidades privadas de seguridad y de su personal, por parte de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que tienen la misión constitucional de proteger los derechos fundamentales de todos los ciudadanos y garantizar su seguridad.
Es por eso que entre otros objetivos, queremos mejorar la eficacia en la prestación de los servicios de seguridad privada y para ello trabajamos conjuntamente para mejorar la planificación y la organización en la seguridad privada para que nuestro personal reciba una formación y motivación, que haga que sean más eficaces, en el desempeño de sus funciones. Trabajar conjuntamente en la eliminación de las situaciones que dan lugar al intrusismo tanto de las empresas como del personal, reforzando la  colaboración entre la seguridad privada y la seguridad pública es fundamental para garantizar que la población no sea engañada por oportunistas.